C114- LO MUCHO QUE VALES.
C114- LO MUCHO QUE VALES.
El tiburón se deslizó tras el cristal, su sombra alargada proyectándose sobre la cama. Lucy lo miró, fascinada, hasta que un golpe repentino en su nalga la hizo sobresaltarse.
—¿En serio prefieres ese viejo tiburón a mí, conejita?— Eros le mordió el muslo antes de hundir la lengua en su coño, lamiéndola con golpes lentos y precisos.
Lucy arqueó la espalda y dejó escapar un gemido de su garganta, el placer era demasiado. Tenía las muñecas atadas y los tobillos separados