C102- UN CORAZÓN HECHO TRIZAS.
C102- UN CORAZÓN HECHO TRIZAS.
La lluvia siguió cayendo, sin tregua y empapándola. Tenía el rostro pálido y los ojos enrojecidos por el llanto y cuando finalmente divisó lo que pensó era su hogar, se acercó con pasos arrastrados, sujetando su vientre como si necesitara proteger a su hijo del peso de su propia tristeza.
Habia regresado a la mansión.
No por masoquismo, ni por cobardía. Solo había vuelto por sus cosas. Y sí, tal vez —aunque no quisiera admitirlo en voz alta— por una mínima esperan