88. Felicidad
El dolor se intensifica cada vez más. Llega un punto donde no puede ver, no puede pensar y tampoco puede soltar de su boca otra cosa que no sea gemidos dolorosos. Lo primordial ahora es llevarla al hospital pero el dolor de Angelina y sus contracciones lo están volviendo difíciles, lo que aumenta la ansiedad de éste momento.
—¡No aguantará a llegar al hospital! ¡Queda muy lejos! —Ava intenta mantener el control de esto pero el primer grito de Angelina diciendo que le duele demasiado la ponen en