79. Sin salida de un amor doloroso
Sus pasos no terminan pero para Angelina esto es una ruptura. Hasta aquí llegó ésta relación y no va a dar hincapié a cualquier palabra que Giancarlo le diga.
Se siente usada, y como siempre, humillada.
—Maldición —lo único que bota son lágrimas de rabia, mientras su mente, en la desesperación que acelera el pulso, sigue reproduciendo lo que acaba de vivir.
—Detente.
—Déjame en paz. Dejame en paz, por amor a Dios. Tan sólo vete —Angelina no quiere girarse a verlo, tampoco en desistir de