26. Un secreto espeluznante
Como no está Marcelo para llevarla a la casa de los De Santis, Angelina pide un taxi a las afueras del bar.
Todavía no se le olvida lo que debe llevarle a su abuela y por muy contrariada que se encuentre, necesita hacerlo al menos en lo que le queda de tiempo.
¿Realmente no la ayudará y tampoco la dejará irse de su lado? ¿Quién se cree que es para verle la cara de idiota? Observa la paca de papeles oculta en su cartera no más que con rabia y ante la rabia toma un suspiro, indicandole al taxi a