Nos marchamos de la consulta del médico saliendo a la calle acercándonos a donde Roy aparco su coche, arrancó enseguida para volver a su casa, dejándolo seguidamente en el garaje de su casa, mirando algo extrañado al coche que también estaba aparcado en el mismo garage.
— ¿Conoces el coche que hay aparcado en tu garage? — pregunte algo intrigada
— Creo que si, vamos baja, ahora veremos qué hace aquí – me dijo muy serio
— ¿Pero de quién es el coche? — pregunte
— Ahora la conoces, es de mi madre