Después de comer me tumbe en el sofa con mi cabeza apoyada en la pierna de Roy mientras veiamos una pelicula, despertandome las caricias en mi pelo y en mis mejillas, sintiendo los dedos de él, nos quedamos mirándonos los dos, viendo la preciosa sonrisa de sus labios
— Creo que te has quedado dormida — me dijo
— Lo siento, seran las hormonas –dije riendo– estoy cansada Roy, llevo unos días que casi no he podido dormir bien
— ¿Quieres que te lleve a la cama en brazos? — me dijo
— Oye, no estari