El fallo no desaparecía.
Se extendía.
Más rápido ahora.
Más visible.
Más peligroso.
Los sistemas se retrasaban.
Las correcciones fallaban.
Los patrones se fracturaban…
Lo suficiente como para ser explotados.
Elena permanecía inmóvil.
Sin moverse.
Sin reaccionar.
Porque ahora…
Cada movimiento importaba más que antes.
«Si sigues remendándolo», dijo Astra…
En silencio.
Concentrada.
«Solo estás retrasando el colapso».
Eso…
Era la verdad.
No más arreglos pequeños.
No más ajustes superficiales.
Esto