El poder no necesitaba permiso.
No esperaba.
No preguntaba.
Simplemente tomaba.
¿Y Elena?
Ya no dudaba en tomarlo.
Las instalaciones estaban en silencio.
No vacías…
Pero despejadas.
La amenaza neutralizada.
O al menos…
Contenida.
Luca estaba cerca de la entrada.
Observando el perímetro.
¿Pero su atención?
No estaba puesta en el exterior.
Estaba puesta en ella.
Porque el cambio…
No se había desvanecido.
Si acaso…
Se había asentado.
Elena se movía por la habitación.
Con calma.
Con mesura.
Cada pa