Elena no esperó.
No podía.
Porque una vez que la duda entraba...
No se iba.
Crecía.
—¿Cuál es la forma más rápida de acceder a los archivos sellados? —preguntó.
Adrián no dudó.
—Dinero —dijo.
Una pausa.
—O influencia.
Luca añadió en voz baja...
—O allanando la casa.
Elena los miró a ambos.
—Entonces usamos las tres.
Eso...
Eso no era duda.
Eso era intención.
Porque ahora...
Esto no era curiosidad.
Esto era necesidad.
Horas después...
Tenían algo.
No todo.
Pero lo suficiente para empeorar las co