33. El colapso del castillo de papel de los pecadores
El pánico se propagó más rápido que el fuego que había consumido la panadería de Maya.
En tan solo quince minutos desde que finalizó la llamada con el director general del Banco Central, la planta ejecutiva del Grupo Eleanor se había convertido en una zona de guerra. La noticia de la adquisición forzosa por parte del Grupo Dominion se filtró a través de la red interna. Los empleados corrían por los pasillos, empujándose para entrar en los ascensores, cargando cajas de cartón con sus pertenencia