—¿Por qué no me dijiste nada?— Susan quería saber. —¿Por qué, Ace? Siempre confié en ti.
Al escuchar a través de la llamada la necesidad que ella tenía de verlo, Ace aceptó ese encuentro en el café donde solían ir antes. Luego, iba a preparar todo antes de su vuelo con la mujer de su vida y el pequeño hijo que aunque no era biológicamente suyo, Ace y Cameron aprendieron a quererlo como era.
Ace sonrió burlonamente. Realmente no le importaba lo que Susan pudiera estar pensando de él, o incluso