Con una mano en la cintura, caminando de un lado a otro, escuchando lo que Cameron le decía entre lágrimas, no podía creer que el destino fuera tan injusto como para hacerle eso. No quería estar atrapado con una mujer como ella. Alguien que había pisado su orgullo, pero había algo en su corazón que no le permitía desecharla.
Había noches en las que aún recordaba el primer y último beso, la noche en que fue a buscarla sólo para encontrarla con Ace. Aquella noche estaba tan borracha que todo lo q