Mundo ficciónIniciar sesiónEl hangar subterráneo de Moscú olía a combustible de aviación y a decisiones irreversibles. Alexei Konstantin observaba los planos holográficos que Svetlana había desplegado sobre la mesa metálica con la misma expresión que un cirujano estudiaría un tumor inoperable. Las líneas azules trazaban un laberinto de corredores bajo los Urales que parecían diseñados específicamente para convertirse en una tumba







