Mundo ficciónIniciar sesiónLa cápsula de escape giraba como una moneda lanzada por un dios borracho mientras atravesaba la termosfera en un ángulo que ningún manual de supervivencia habría aprobado jamás. Alexei Konstantin mantenía a Marina Volkov presionada contra su pecho con un brazo mientras el otro se aferraba a la barra de seguridad con fuerza suficiente para dejar marcas permanentes en el metal. Los sistemas de soporte vital emitían pitidos cada vez más agu







