Capítulo 133. El verdadero problema.
El silencio que siguió a la pregunta del periodista fue pesado, espeso, como si el aire se hubiera congelado de repente.
“¿Por qué fue tan cruel?”
La acusación flotaba entre ellos. El periodista sonreía con arrogancia, sabiendo que tenía la nota del año. Si Lyanna se quedaba callada, aceptaba la culpa. Si gritaba, parecía una loca. Era una trampa perfecta.
Ares sintió que la sangre le hervía. El dolor de su brazo desapareció, reemplazado por una furia ciega.
Dio un paso amenazante hacia el hom