—Alejandro drogus... ven aquí en este inmediatamente...—una pelirroja muy enojada hablaba por todo el castillo, mientras un bello azabache de pequeña estatura se escondía de su madre, al saber que había sido descubierto, no había duda que el príncipe era un pequeño lleno de vitalidad, el cual hacía que su madre estuviera a punto de llegar a la locura
—¿Ahora que hiciese pequeño tramposo...?—el pequeño azabache. Observo los ojos de su padre quien se veía bastante divertido con la situación, por