Capítulo setenta y dos
Te tengo
*Stella Di Lauro*
Observo el nombre en la lápida y me sorprendo al sentir pena. Pensé que su muerte me daría mayor regocijo, pero no, solo siento alivio por no volver a verle y lástima por alguien cuya ambición desmedida le llevó a la tumba.
Ni siquiera lo velaron, puesto que no tenía nadie que lo llorara e incluso ahora, el padre y yo somos los únicos asistentes.
«Patético»
Me cuesta cumplir mi promesa y me reprendo por sentir compasión por alguien que liberó m