Capítulo sesenta y siete
La otra cara de la princesa
*Stella Di Lauro*
—¿Va a morir? —es lo primero que suelto en horas, poniendo todos mis miedos en una corta frase.
—Su estado es delicado, no solo le apuñalaron... —añade el director del hospital, poniéndome la piel de gallina—. El arma blanca con la que lo hirieron portaba un potente veneno de origen desconocido...
Las piernas no me responden y mi hermano me sujeta a unos pocos centímetros de tocar el suelo para obligarme a sentarme.
»Quie