Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo cuarenta y cinco
Un embarazo y un secuestro
*Cassandra Reid*
Se fue...
Las sábanas aun conservan su calor, no debe haber partido hace mucho. Unas inmensas ganas de llorar me entran de repente y corro a meterme a la ducha para enjuagar las lágrimas.
Anoche compartimos más que sexo y placer. Hicimos el amor. Pensé...
Gol
Tarde pero seguro. Aquí está. Ahora voy para Seducida por el Ruso. Besos







