Capítulo 50 — PARTE DOS.
Esa tarde, Emma tomó una decisión.
Si no podía hablar con su familia a través de Ángela, hablaría directamente con Gisel.
Esperó hasta que sabía que sería tarde en la isla, cuando Gisel probablemente estaría en su cabaña descansando después del entrenamiento. Marcó el número que tenía memorizado desde que tenían teléfonos.
Sonó cuatro veces. Emma casi colgó, asumiendo que Gisel no contestaría.
Luego: —¿Qué quieres, Emma?
La voz de su hermana era fría, distante, tan diferente de la Gisel que con