¿LA HERMANA... HIZO TRAMPA?
Dalila Weber se quedó en silencio.
Ni siquiera podía empezar a imaginar cómo reaccionaría Artemisa.
—¿Q-Qué?—, Artemisa se sorprendió de nuevo. —¿Eres mi cuñado?—
Miró a Dalila Weber como un niño perdido en un cruce. —Hermana, ¿qué pasa? ¿No es mi cuñado Camell? ¿Qué pasó?—
La expresión de Albert Kholl se oscureció un poco cuando lo escuchó mencionar a Camell.
Su mirada solemne era intimidante.
Artemisa se encogió inmediatamente.
Dalila Weber lo adoraba muchísimo y al instante se giró