Estaba empezando a sentirse molesto cuando vio la mirada de Dalila. Estaba llena de indiferencia, y esa imagen reavivó la ira que acababa de calmarse un poco.
—¡Niña rebelde! —Señaló la nariz de Dalila y volvió a regañarla—. ¿Qué clase de expresión es esa? ¿Crees que te he hecho daño? Ni siquiera tienes el más mínimo respeto por tus mayores, es como si no hubieras recibido educación. ¡Me estás dejando en ridículo!
¡Mira a tu hermana y luego mírate a ti misma! ¡Eres un fracaso como hermana may