La brisa de otoño soplaba suavemente sobre los jardines de la mansión Kholl, llevando consigo el aroma de las hojas secas y el eco lejano de la ciudad. En el interior, la sala de estar estaba bañada por la luz cálida de una lámpara de araña, cuyas gotas de cristal refractaban pequeños arcoíris sobre las paredes. Artemisa Weber, la hermana menor de Dalila, estaba sentada en un sillón de terciopelo, con las piernas cruzadas y una sonrisa que parecía desafiar las sombras que alguna vez la habían e