Verónica
Tal vez estaba en estado de shock. No estaba del todo segura. Mis ojos todavía podían ver, pero el mundo parecía cerrarse a mi alrededor. La oscuridad se apoderó de nosotros y todo parecía tan lejano. Borroso y fuera de alcance. Mi mente comenzó a cerrarse, sin querer procesar lo que acababa de suceder.
Velbert me había envuelto con sus brazos. Me metió en el coche que me esperaba. Me abrazó. No me soltó ni una vez. Mi cuerpo parecía ceder, tan débil. El mundo a mi alrededor seguía, bo