El camino de regreso del baño a la mesa VIP se sintió como caminar sobre una cuerda floja encima de un cráter volcánico. Alrana sentía el frío metal de la memoria USB escondida en la copa de su sujetador, pegada a su piel como una sanguijuela de hierro. Un objeto tan pequeño podía derrumbar el imperio Reyes, o matar a Alrana si la descubrían.
Sofía caminaba a su lado, rodeando sus hombros con familiaridad. Pero el agarre de la mano de Sofía en el hombro de Alrana era fuerte, un código secreto: