CAPITULO 64
La decepción que sentía en ese momento se podía sentir en el aire, no era para menos, lo único que me importaba era salir de allí corriendo.
Luisa me tomó de la mano, me pidió un segundo para explicarme lo que claramente era la peor de las traiciones.
— Yo sé que cometí un error, que no debí, pero créeme que para mí es muy importante que las dos hablemos de este tema — ella tenía los ojos llenos de lágrimas.
—¿Que podemos hablar? Es evidente lo que sucedió, Luisa tú eras como una he