Damien dispersó el holograma sobre la mesa con un movimiento furioso.
—¡¿Entonces qué quieres que haga, Elara?! ¡Han cruzado la frontera por cincuenta puntos! No están apuntando a los pueblos, sino directamente a nuestros centros logísticos estratégicos. ¡Esto no es una emboscada, esto es una invasión directa!
—¡Esto no es una invasión, es una operación de distracción! —dije, apartando un montón de carpetas del escritorio y mirándolo directamente a los ojos—. Mira, analiza las señales cifradas