Huir con Viggo era... hermoso. Sentir cómo se preocupaba por mí y saber que volvió a buscarme me llenaba el alma de un amor tan puro, de esos que solo encuentras en los mejores libros o en las películas románticas que te roban el aliento. Un amor que te invita a darlo todo por el otro sin pensarlo. Así me sentía, como si flotara en una nube de emociones que se arremolinaban en mi pecho. Era un amor suave y profundo, como un susurro, pero también inmenso y maravilloso; era mágico, grandioso... pe
Aragones
Gracias por leer esta hermosa historia de amor. recuerda agregarla a tu biblioteca para que no te pierdas las actualizaciones. comentar me ayuda a crecer como escritor y a hacer mas conocida la novela.