C84- LLEVÁS MI MARCA
Zayd se quedó completamente quieto dentro de ella, enterrado hasta la mitad en esa estrechez virgen que lo apretaba como un guante caliente y pulsante. Mariam cerró los ojos con fuerza. Las lágrimas se acumularon en sus pestañas y luego cayeron lentamente por las comisuras de sus ojos, deslizándose por sus sienes hasta perderse entre los mechones oscuros de su cabello desordenado.
—Zayd… —susurró con la voz quebrada, casi inaudible—. Aunque me fui a Estados Unidos… aunque me