C49-LO QUE EL CORAZÓN NO NEGOCIA.
C49-LO QUE EL CORAZÓN NO NEGOCIA.
El SUV negro cruzó las puertas del palacio Al-Rashid a las diez de la mañana.
Mariam iba en el asiento trasero con las manos cruzadas sobre el regazo y los ojos puestos en la ventana, dejando que Riad entrara por el cristal como quien necesita algo real contra qué apoyarse.
La ciudad la recibió con esa luz de mañana que solo existe en el desierto, blanca y directa, sin disculpas, derramándose sobre las fachadas de piedra caliza y los edificios de cristal con