C45-LA LLAMADA.
C45-LA LLAMADA.
Al otro lado del palacio, Mariam estaba encogida en el centro de su cama. Las piernas recogidas contra el pecho, los brazos rodeándolas y la frente apoyada en las rodillas. Con los ojos cerrados y la abaya todavía húmeda del vapor del hammam, que ahora le parecía la evidencia más incriminatoria del mundo.
¿En qué había estado pensando?
No había estado pensando.
Eso era exactamente el problema.
Había entrado a buscar a Laila y había salido de sí misma, había dejado que Zayd le dij