C44-CALLEJÓN SIN SALIDA.
C44-CALLEJÓN SIN SALIDA.
—¿Divorciarnos?
La palabra salió de la boca de Jade como si la hubiera probado por primera vez y el sabor fuera veneno puro. La repitió en voz baja, casi para sí misma, mientras sus ojos buscaban los de Zayd.
Él asintió, Jade lo miró un segundo largo y luego sonrió.
No fue una sonrisa de alivio ni de victoria.
Fue la sonrisa amarga de quien acaba de entender el chiste y el chiste es su propia vida. Porque ella sabía perfectamente lo que significaba el divorcio para una m