C231- EL PRECIO POR TENERLO A MI LADO
Los días pasaron y el dolor por las pérdidas se asentó en el pecho de Mariam, transformándose en una tensa calma. Las llamadas constantes con Zayd, donde el sonido de su voz era el único cable a tierra, la ayudaron a sostenerse. Afortunadamente, el pequeño Sahir se había adaptado bien al cambio de clima y, por primera vez desde su llegada, Mariam se permitió respirar.
El día en Central Park era hermoso, soleado pero frío.
Mariam y Yasmine caminaban despacio