C224 - LA LEY DE LAS DUNAS
ADVERTENCIA: Este capítulo contiene escenas de tortura extrema y violencia gráfica que pueden resultar perturbadoras.
RIAD
Jade llevaba horas atada a la silla. La seda de la abaya estaba arrugada y manchada, el cabello pegado a la cara, los ojos secos de tanto llorar y húmedos otra vez.
Cuando la puerta crujió y Zayd entró, ella levantó la cabeza.
Lo miró de arriba abajo, observando lo atractivo que seguía siendo, pero soltó una carcajada seca.
—¿Viniste a verme sufri