C177-SU MALDITA OBSESIÓN
—Te droga, te duerme por completo, apaga las luces y deja entrar a su guardaespaldas fiel para que haga el trabajo sucio en su cama.
Las palabras de Faisal entraron en su mente como esquirlas de vidrio y el impacto físico la obligó a dar un paso atrás, mientras el aire se le escapaba de los pulmones. Antes de la furia, antes del asco, lo que golpeó a Jade fue un dolor agudo y desgarrador que le partió el pecho en dos.
Ella amaba a Zayd.
En realidad lo amaba.
Había t