68. Ahora soy venganza
POV Sarahí.
Han pasado ocho meses desde que mi hijo murió.
Ocho meses… ocho malditos meses en los que su ausencia me ha devorado viva, consumiéndome hasta los huesos.
Cada amanecer sin él es veneno: un fuego lento que me corroe las entrañas, que me envenena el alma, llenándome de un odio feroz con cada respiro.
El vacío que dejó no es solo su cuerpo ausente… son sus risas, su voz, sus pasos que ya no volverán. Es ese eco maldito que se repite en mi mente una y otra vez, como un tormento del que