¿CÓMO DECIR QUE NO?
ANA LUCÍA GAITAN
Eran cerca de las ocho de la noche cuando el ruido del motor de un coche me trajo a la realidad. Llevaba cerca de media hora absorta en pensamientos que realmente no me estaban conduciendo a ninguna parte.
Con el corazón disparado, y los nervios hechos un manojo me levanté de un salto. Alisé la falda del vestido sencillo que llevaba y me peiné rápidamente con las manos y sin tener un espejo en que mirarme.
Abrí la puerta creyendo saber quien era quien lleg