ELECTROSHOCK
EDUARD DE AMBER
REY DE VARSOVIA
El médico definitivamente tenía que estar hartos de nosotros y de nuestros constantes ataques y muestras de amor, pero su empatía le permitía ponerse en nuestros zapatos.
Nos sentamos otra vez y esperamos que fuera él quien hablara.
—Cuando llegaron les mencioné que necesitaba hablar seriamente con usted, Su alteza— expresó dirigiéndose a mí con rostro muy serio.
—Así es— dije levantando la barbilla.
—Durente su visita, hace poco más d esos meses, s