AMALIA.
Despierto y lo primero que veo al abrir los ojos, es un tipo de alfombra marrón claro y alguien sentando en un asiento a mi lado, aunque un poco alejado.
Tardo unos segundos en reaccionar y darme cuenta de que se trata de Huxley.
Me estiró y me siento correctamente en el asiento, ya que este estaba inclinado hacia atrás.
—Oh, buenos días, mi chocolatina —le digo un "mmm" cómo buenos días mientras me tallo los ojos con las manos— ¿Dormiste bien?
Asiento todavía un poco dormida al mismo t