Mundo ficciónIniciar sesiónAMALIA.
Siento algo recorrer mi mejilla, pero no le tomo importancia hasta que me provoca un pequeño cosquilleo y me quejo.Escucho una pequeña risa a mi lado mientras yo me quejo y hundo mi rostro en la almohada.—¡Ey, tortolos! —abro los ojos cansada cuando escucho a alguien fuera de nuestra habitación tocando la puerta al mismo tiempo que habla— ¡Ya amaneció! ¡Así que dejen de intentar reproducirse, arréglense y bajen a desayunar!—¡Déjanos en paz!<






