-Bien señora Tuell, dígame, ¿qué le respondo a la señorita de la O?
-Que, ¿después de lo que acabo de hacer, no recibiré nada a cambio?, preguntó Tamara con un poco de dolor en su vos.
-Yo no le pedí que lo hiciera, si usted lo hizo, fue porque le apetecí como hombre, pero bueno, todo depende de que tan seguido se sigan dando estos regalitos y veremos si sale o se queda dentro de esta celda hasta que se haga vieja y más miserable, dijo Rodrigo con algo de sarcasmo en su vos.
-Con un poco de odi