La ciudad amaneció con un aire distinto. Los periódicos, que días atrás solo repetían la versión oficial de la tragedia aérea, ahora empezaban a llenar sus titulares con dudas. Palabras como “incongruencias”, “registros alterados” y “transferencias sospechosas” aparecían en letras negras sobre el papel. Aunque ninguno nombraba directamente a Isadora, todos sabían que detrás de esas investigaciones se escondía algo más grande.
Desde la ventana de la pensión, Gabriel observaba cómo la gente comp