La noticia recorrió el planeta como un rayo. Apenas unas horas después del accidente, las cadenas internacionales interrumpieron su programación habitual con un titular en letras rojas:
«Avión privado con destino a Liria del Norte desaparece en el aire».
Las imágenes mostraban un mapa satelital del trayecto interrumpido en mitad de una zona montañosa. Reporteros en distintos idiomas repetían la misma frase: “Se teme que no haya sobrevivientes.”
El eco fue inmediato. En Bruselas, la prensa se