CAPÍTULO TREINTA Y SEIS:¿BONITA ERES TU?
Ethan.
Ambos salimos del restaurante y nos despedimos con un apretón de manos, seguido de un caluroso abrazo en el que nuestras espaldas resuenan por los leves golpes.
—Estamos en contacto —afirma una vez más al separarnos.
—Sí, claro —confirmo. Por el trabajo, Matthew se adentra en la parte trasera del coche y Paul, su chófer, emprende la marcha. Me quedo un rato mirando cómo el vehículo se aleja hasta que desaparece de mi vista; entonces me encamino