CAPÍTULO TREINTA Y SIETE: MENTE MAESTRA.
Ethan.
El corazón comienza a latir contra mi pecho de una manera descontrolada.
La impresión de encontrar a Avy aquí es tanta que siento que me va a dar un infarto. Ella está inmóvil, sin saber qué decir ni qué hablar; las palabras de ella no llegan, pero sus ojos dicen más cuando están nublados de lágrimas que permanecen dentro y yo me siento ahogado. De pronto están esos dos niños rubios y un desconcierto me llega. ¿Son de ella? Pienso y me niego a