El peso de la verdad.
CAPÍTULO DOCE: EL IDILIO Y EL PESO DE LA VERDA
Avy.
Nunca me imaginé ser la novia de alguien, y mucho menos de un hombre tan guapo y caballeroso como lo es Ethan.
«Somos novios», sonrío para mis adentros al pensarlo.
Me siento extraña, feliz, ilusionada; es como un sueño tan hermoso del que no quiero despertar. Siento estas ráfagas de emoción instaladas en mi pecho de forma permanente:
Cuando sé que está por venir, mi corazón se acelera.
Cuando está a mi lado, no quiero separarme de él.
Cuando