CAPÍTULO CUARENTA Y CUATRO: EL ENCUENTRO DONDE PROVIENE EL PERFUME.
Ethan.
Todo fue extraño dentro de la iglesia; ese perfume fue el detonante para que mi cerebro se alertara. Miré. Busqué. Pero no encontré de dónde provenía el olor.
«¿Es ella?», me pregunté. Imposible. Negué con la cabeza; sería mucha coincidencia. Avy no estaría envuelta entre tanta gente de clase social alta. Negué otra vez, pero... ¿podría ser posible? Los murmullos, la multitud, el cura hablando, los aplausos... toda mi a