CAPÍTULO CUARENTA Y TRES: EL DESCUIDO Y LA VERGÜENZA.
Avy
—Todo fue tan rápido —murmuro para mis adentros al darme cuenta de que, por un momento, olvidé a Ethan. Ahora que mi mente se siente en una calma artificial, puedo intentar recordar: ¿estuvo él en la firma de la boda civil o solo me lo imaginé por los nervios? ¿Realmente estuvo allí o mi subconsciente me jugó una mala pasada?
La nebulosa de pensamientos se me pasa de golpe cuando el grito desgarrador de Matt llega a mis oídos. Corrí haci