La sala quedó en un silencio tenso después del disparo. Mila mantenía la pistola firmemente en su mano, apuntando a Bruno, quien sostenía su mano herida mientras su agitación podía escucharse por toda la sala.
Mientras tanto, Marco la miraba con una mezcla de sorpresa y confusión, tratando de entender la repentina violencia de Mila.
—¿Qué estás haciendo, Mila? —preguntó Marco, pero al mismo tiempo, viendo cómo los hombres de seguridad inundaban el lugar, apuntando a Mila.
Mila se limitó a son